El reconocido rapero estadounidense se declaró culpable por posesión de armas en Estados Unidos, sobre un incidente suscitado en el mes de julio del 2007, donde dentro del bus en el que viajaba el artista, encontraron un arma.

Tras llegar a un acuerdo con los fiscales del estado, Lil Wayne se declaró culpable, sin necesidad de ir a juicio, por lo que su condena se reducirá a un año de cárcel y no a 15 años como hubiera sucedido si se hubiera ido a juicio y se hubiera perdido el caso.
De esta manera, futuros proyectos que tenía próximos Lil Wayne se tendrán que cancelar por motivos de fuerza mayor, tal es el caso de la canción que grabaría junto al reggaetonero puertorriqueño Don Omar.